Tintineo de campanillas. Rosario de emociones se suscitan, trémulas entre nuestras manos, entre nuestros dedos; semillas que brillan en nuestros ojos de niño; melodías de piano que alborean las primeras luces en nuestros rostros, que llenan de hogares encendidos, donde nos sentíamos tú y yo, esta nueva mañana.
La flauta es esa luz, esa luna hermosa, esa ternura, esas olas encendidas, esas olas en movimiento: la cuna donde tu ternura y la mía se mecen, donde el violín expresa melodías, donde esas lágrimas son esas huellas que nos llevan al pasado, esas luces donde inquietas laten tus manos y las mías; donde en tus ojos aún se desnuda mi alma, aún late dulce esa mirada de niño, esa voz plena, mágica, tierna... Gracias por tu música, por tus olas en movimiento.



